Sobre mí

Si alguna vez me pidieran que me describiera a mí misma, no sabría por dónde empezar. ¿Cómo definir a alguien que ha experimentado tantos cambios y evoluciones? Soy una persona compleja y multifacética, que ha pasado por diferentes etapas y ha explorado diferentes facetas de mi ser. Desde la infancia, siempre he sentido la necesidad de expresar mi individualidad de formas creativas, y he seguido esa necesidad a lo largo de toda mi vida.

Como adolescente, me sumergí en el mundo gótico y el heavy metal, experimentando con mi apariencia, buscando complicaciones de todo tipo y disfrutando de los deportes y experiencias extremas. Luego, en mi juventud, abracé mi lado más extrovertido y extravagante, convirtiéndome en una rubia explosiva que disfrutaba escuchar rock sinfónico, salir con mis amigos y disfrutar de todo cuanto me rodeaba. Aunque la vida tiene sus altibajos, y he tenido que enfrentar desafíos como un trastorno obsesivo compulsivo que me hizo volverme introvertida, temerosa y vulnerable. Afortunadamente, no duró mucho y volví a ser mi yo extrovertido de siempre.

A lo largo de mi vida, he experimentado con mi apariencia de muchas maneras, cambiando de peso, tono de piel, cabello y ojos, pero lo que realmente importa es cómo me veo a mí misma, no cómo los demás me ven. Me gusta ser dueña de mi propia vida, y disfrutar de las cosas que me hacen realmente feliz. Me gusta tomar vodka, cantar y bailar (aunque no lo haga muy bien). Disfruto del sexo fuerte, de las películas porno, del lenguaje obsceno y los preliminares. Soy celosa, intensa y muy posesiva, de vez en cuando entregada, pero nunca abnegada ni sumisa.

Me encanta el ruido y el silencio por igual, disfruto de los conciertos, las películas, el teatro y la televisión. Lloro con facilidad con las películas, los libros y las canciones que me llegan al corazón, pero lo que realmente me hace muy vulnerable es el amor que siento por los animales. Amo profundamente a los gatos, perros, ratones, mariposas, elefantes, leones, osos y todas las criaturas que nos rodean. Y amo aún más a las personas que los aman y los respetan como seres vivos que merecen amor y cuidado.

Detesto la traición, la vanidad, la hipocresía y el dogmatismo. Me indigna que los políticos promuevan guerras y roben a los trabajadores para enriquecer a sus círculos cercanos. Respeto la forma de pensar de los demás, aunque no siempre comparta sus ideas y principios.

Para mí, la igualdad y el respeto son valores fundamentales que deben prevalecer en nuestra sociedad. Creo que cada uno de nosotros es único y merece el mismo respeto, independientemente de nuestras creencias, género o preferencias sexuales.

Debemos aceptarnos unos a otros tal como somos, sin juzgar ni discriminar a nadie por su apariencia física o identidad. El mundo puede parecer caótico y lleno de conflictos, y es natural sentirse abrumado por la cantidad de problemas que enfrentamos a nivel global. Sin embargo, a veces la realidad puede resultar desconcertante, incluso para aquellos que tratan de seguir estos principios.

En mi experiencia personal, lidiar con un trastorno obsesivo-compulsivo (TOC) ha sido una lucha constante. Aunque a veces pueda parecer que mi trastorno me define, sé que soy mucho más que eso. Soy una persona con metas, sueños y deseos, siempre dispuesta a trabajar duro para alcanzarlos.

Todos tenemos la capacidad de lograr cosas increíbles si nos enfocamos en nuestras fortalezas en lugar de nuestras debilidades. No importa lo difícil que parezca el mundo, siempre hay algo bueno que podemos hacer. Ya sea ayudando a los demás, luchando por una causa justa o simplemente siendo amables con quienes nos rodean, todos podemos hacer una diferencia positiva.

En última instancia, la pregunta «¿quién soy?» no tiene una respuesta sencilla. Somos seres complejos y multifacéticos, y nuestra identidad está en constante evolución, pero lo que importa es que nos esforcemos por ser la mejor versión de nosotros mismos, y que extendamos la misma compasión y respeto que deseamos recibir a quienes nos rodean.

Al final del día, todos somos seres humanos que buscan vivir una vida plena y significativa. Creo que el camino hacia la realización personal y la felicidad comienza con aceptarnos y amarnos a nosotros mismos tal como somos, y luego trabajar en nosotros mismos para alcanzar nuestros objetivos y sueños. Es importante recordar que somos responsables de nuestras propias vidas y acciones, y que cada día es una oportunidad para crecer y aprender. Así que, en lugar de preguntar «¿quién soy?», quizás deberíamos preguntarnos «¿quién quiero ser?» y luego trabajar para convertirnos en esa persona.

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Giselle Northon

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